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25 diciembre 2012

2012

Esta es una pequeña evaluación del año que tomo prestada del blog de Pablo. No es el típico resumen y está bastante bien para ejercitar la mente recordando cosas que han sucedido durante este año.


· Persona de 2012: Este premio, por ser tan especial, irá repartido entre Juanjo y Tomás. Nos conocemos ya desde hace varios años, pero este ha sido la clave. Ha sido un año de compartir muchos días de trabajo mano a mano, de hablar y solucionar problemas, de salir de fiestas y de acercar posturas.Si al final del año pasado podía decir que eran grandes amigos, hoy diría que son dos personas totalmente imprescindibles en mi vida a día de hoy. Y les tengo que agradecer mucho de lo que yo soy ahora mismo. 


· Persona revelación: MJ. Empezamos a hablar a principios de Octubre y se ha convertido en tan solo 3 meses en alguien muy importante en mi vida. Nos conocimos de casualidad en una fiesta y, hasta pasado más de un año, no volvimos a hablar. La vida a veces es caprichosa, pero me alegra que me haya dado este regalo en forma de mujer. Aún tenemos muchas cosas por hablar, pero no dudo en que se convertirá en alguien muy importante en lo que me queda de vida. También hacer mención a Belynda, que pese a que nos hemos visto muy poco, hemos conectado muy bien desde el principio. Cuando conoces a alguien de primeras y ya habláis como si os conocieras desde chiquitines, es algo especial, distinto… Una felicidad continua. Eso me pasa cuando quedo con ella. Gracias por ser tan… tú. 


· Personas que extraño: A Vero, con la que comparto esas horas que pasan volando. A Chantal, Irene, Carmen, Cristina… porque viven lejos y no es fácil verlas. A Víctor, que nos dejó este año, aunque siempre estará en nuestros corazones. A Antonio, al que espero poder volver a ver el año que viene. 


· Estoy orgulloso de: Manu, que pasó con nota su Proyecto de Fin de Carrera, y de Tomás, que ya solo le queda finalizarlo. De Guti, que decidió tomar las riendas de su vida lejos de casa. De Cris, por hacer algo que tenía que haber hecho hace mucho. De Yiyi, por conseguir hacerse un hueco en el difícil mundo del periodismo. Y de Ale y Rocío y Miguel y Carmen, por dar un paso adelante en sus vidas. 


· Reencuentros: Con Andrea, mi prima. No nos vemos mucho pero este año hemos conseguido sacar algo de tiempo y recuperar horas perdidas. Una cantado, otro haciendo fotos. Y lo que nos queda por delante… 


· Nuevas personas en mi vida (gente que en ‘11 no conocía y ahora forman parte de ella): MJ, mi equipo de BabyOlivos, Sergio Ayra y Conchita (A los que prácticamente no conocía el año pasado), Carlos, mi fisioterapeuta y Will, mi nuevo tio. Son pocos, pero bien escogidos. 


· Personas de otro país: Aunque no sean de otro país, se les puede considerar así ya que solo hablamos por internet y aún no hemos llegado a vernos en persona. Son gente muy especial como Ursu, Alexia, Sara 


· Mayor satisfacción: Haber sido recompensado por mi buen trabajo en Olivos con más horas, esta vez en Psicomotricidad y en Escuela Deportiva. Y otra muy grande fue aprobar el B1 y conseguir uno de mis objetivos marcados para este año. 


· Mejor momento: Las sonrisas de mi equipo Baby. Hay muchos momentos en el año, pero nada puede compararse a la sonrisa sincera de un equipo completo. Felicidad compartida. Y los entrenadores más felices aún…No puedo olvidarme del día en que decidí hacerme mi primer tatuaje: un balón de basket. Si vivo por ello, ¿por qué no demostrarlo? 


· Mayor decepción: Yo mismo. Muchas promesas, pocas cumplidas. Muchas menos fotos de las que quería hacer, pocos reencuentros, pocas llamadas, pocos viajes… Espero dejar de hacer el idiota y empezar a espabilar. Vida hay solo una, y nunca sabes si habrá un mañana. 


· Mejor viaje: Este año he hecho dos: a Valencia, y el crucero. Pese a que el crucero no ha estado nada mal, deseaba con toda mi alma ir a Valencia y disfrutar de las Fallas. Ha sido una experiencia inolvidable y que espero volver a repetir pronto. Vi a mi familia valenciana, disfruté de cerca de las fallas, visité Mestalla y la Fonteta y probé una paella estupenda. ¿Quién quiere más?También mencionar, aunque no fuera un viaje sino una convivencia, los dos días que estuvimos con los jugadores de Basket Olivos. Una forma distinta y más cercana de conocer a los jugadores que conforman los distintos equipos del cole. 


· Lugar más lejano que he visitado: Islas Canarias y Madeira. 


· Cosa más rara que has hecho o mayor locura: No suelo hacer muchas locuras, por lo que mi vida no es muy interesante. Lo más raro que recuerdo haber hecho este 2012 fue ir por mi cuenta a una maratón fotográfica para vivir la experiencia. 


· Mejor programa de TV: La tele apenas la veo, ya que todo lo que me interesa o está en inglés, o si es español tiene muchísima publicidad y prefiero verlo después sin ella, así que me quedaré con el programa que más risas semanales me aporta: ‘Tu cara me suena’. 


· Mejor serie: De estas sí veo muchas, por lo que es imposible destacar solo una. De las antiguas me quedo con The Exes y Dexter, y de las nuevas de esta temporada con Arrow y The Neighbors. 


· Mejor película: Este año no ha habido ninguna película que quiera que esté en mi videoteca, aunque si tuviera que destacar alguna me quedaría con ‘Rock of Ages’ y la última de Batman. 


· Deporte: Baloncesto. Todo el año. Desde las alegrías con mis Babys hasta la eliminación en octavos con el equipo senior. Desde mi lesión de tobillo (1ª vez con muletas en 24 años) a las clases particulares con MJ. El baloncesto es mi vida, y soy feliz de tenerlo tan presente. 


· Algo aprendido: Que la vida son dos días y no sabes cuándo te va a pasar algo bueno o algo malo. Y que con menos vergüenza, la vida me iría mejor. 


· Mejor foto: Mi sesión con Desirée. 


· Canción del año: Fan de ti, de Sidecars y Querido Tommy, de Tommy Torres. 


· Artista revelación: Tommy Torres, Tan biónica y Miss Caffeina. 


· Mejor concierto: El de mi prima Andrea. Está empezando, pero lo da todo en cada concierto. En mis fotos no se oyen las canciones, pero puedes ver la fuerza y la entrega en cada acorde de la canción. Es una diva, pero el mundo aún no lo sabe. 


· Libro del año: California 83. Más las revistas de JotDown y Cuadernos de Basket. 


· Reto para 2013: Seguir sacando sonrisas a mis niños, sean de la edad que sean. Hacer más fotos, muchas más sesiones [Ya tengo programadas dos para estas dos primeras semanas] y, sin duda, seguir con el objetivo que tengo desde hace ya mucho tiempo. Conseguirlo ya es un reto personal.

Hay muchas cosas más que no tienen espacio en este pequeño repaso, como el subcampeonato del torneo veraniego con Carlos, mi (primer) accidente de coche, mi pizarra personalizada, los regalos de mis Babys…

Un año más, y sigo feliz por estar tan bien rodeado. Es gente buena, gente que merece la pena. Y si los días son grises, vosotros me los coloreais. Gracias, de verdad.

14 diciembre 2012

Pedacitos de mí II

Me muero por dentro cuando, tras hacer algo con buena intención (o sin maldad alguna), las cosas se confunden/malinterpretan y se enfadan conmigo.  

Odio hablar por teléfono, es superior a mis fuerzas. Solo hay unos pocos afortunados con los que no me importa pasar horas hablando. 

 Me gusta organizar planes, aunque al final casi todos se acaban anulando. Me jode mucho, pero se me pasa rápido y vuelvo a organizar algo. Es lo que la vida me ha enseñado: O llamas o nunca te llamarán.  

Todo lo que hago (sobre todo en mi trabajo) lo hago lo mejor que sé. Muchos acaban encantados con mi trabajo, pero nunca sé qué responderles, porque no considero que sea nada fuera de lo normal. 

Llevo queriendo independizarme desde que cumplí los 18. Creo que es la solución a muchos de mis problemas.

07 diciembre 2012

Pedacitos de mí I

 
De pequeño creía en Dios. Las he pasado muy putas desde que tenía apenas 6 años. Dejé de creer en él. Solo recibía cosas malas. De esa forma aprendí que lo bueno solo sucede si te lo trabajas.  

Sonrío porque no quiero contarle mis problemas a nadie. Nadie necesita saberlos. A nadie le importan. 

 Veo a gente de mi pasado y pienso que a todos les ha ido mejor que a mí. Quizás han luchado más por sus sueños.  

Siempre recordaré con un cariño especial mi paso por la facultad. Fui quien no soy y siempre quise ser: un líder, alguien en quien la gente confía para sacar las cosas adelante. 

A veces pienso que un psicólogo no me vendría mal para soltar toda la mierda que aguanto y no tengo a quien contar. Otras, simplemente, me siento a escribir.

26 julio 2012

Origen



Bares, discotecas, parques, monumentos ...muchos de ellos son recordados como el primer sitio donde se conoce a alguien importante.

Fotolog, un lugar derruido y olvidado como las ruinas griegas, fue nuestro primer sitio.
Nuestro Origen.

Han pasado semanas, meses, años... y lo único que pedía era, que al otro lado de la pantalla, consiguiera sacarte siempre una sonrisa. Ese era mi único propósito.

El tiempo no se cansa y sigue andando.

DosMilOcho, DosMilNueve... DosMilDoce. Julio. Veintiseis. DiecinueveAños.

Te has hecho mayor entre las letras.
Entre los poemas que escondían tu nombre, donde a veces, las DosVoces no eran siempre masculinas.
Entre susurros de palabras bonitas que llegaban con el viento hasta las rendijas de tu habitación.
Entre las canciones que la Luna guardaba para cuando pudiéramos vernos.

Te has hecho mayor. Una mujer. Sin miedos, sin dudas, sin temor al fracaso porque te has levantado MilyUna.

Eres la chica que siempre soñé, que siempre supe que llegarías a ser.
Y lo celebro, junto a mis lápices gastados de tus pensamientos y mis teclas cansadas de describirte.

Tú sigues tu camino, Marsella en el horizonte. Yo sigo el mio, ¿qué me deparará?

Sé que nuestra amistad es difícil. Somos tercos, tenaces. Discutimos y me gusta. Escucharte siempre es bueno si deseo tu voz.

Llevo dos semanas sin saber de ti. Por mí, mea culpa. Traspasé la frontera. Pero he vuelto a dar dos pasos atrás y sacar bandera blanca.

Vuelve princesa, vuelve. 

Y cumple años feliz.

13 abril 2012

Me gusta


Me gusta pasar por la avenida de Mayorazgo, mirar a la antigua casa de mis primos y sonreir al ver que la canasta aún aguanta. Me gusta ver que vuelven los Donuts clásicos, los que se hacen el mismo día.

Me gustan las noches de showarma de los jueves, porque allí hablamos muchas cosas que no haríamos en otro sitio. Me gusta conducir a 30 km/h por la noche. El silencio, la tranquilidad, nadie que te meta prisa. Conducir así es un placer.

Me gusta ver las sonrisas de mi equipo Baby cuando hacemos algo que les gusta. Me gustan las comedias románticas. Me gusta Kate Beckinsale y su cara angelical. Me derrito con Alyssa Milano y, últimamente, me gustan más las rubias que las morenas.

Me gustan las camisetas ‘frikis’ desde que mi padre me compró la primera allá por el 2009. Me gusta coleccionar y colecciono. Mil cosas: Camisetas de baloncesto, revistas, series, sueños, ilusiones…

Me gusta cuando le hacemos trampas a un amigo y él se hace el despistado para hacernos reir. Me gusta sufrir. Matizo, me gusta haber sufrido. Amistades peligrosas, en el mal sentido. He sufrido muchas y me gusta. Me hace valorar más las que tengo.

Me gustan los jugadores desconocidos en la NBA. No quiero Kobe Bryants donde haya Szczerbiaks, Nocionis, Ridnours o Bareas. Me gusta no acabar. No acabar una serie, no acabar un libro, no acabar… la magia que se encuentra en ellos. Cerrar un libro es guardar al polvo del tiempo las letras que te hicieron soñar.

Me gusta observar. Sentarme y mirar la vida. Personas que van a ningún lugar, cielos que se abren y cierran al capricho vacío del viento. Me gusta la manzana mordida.

Me gusta sonreír al recordar mi tarta de Mickey con cuatro años. Los cumpleaños con Sergio cuando apenas levantábamos un palmo del suelo. Me gusta volver a mi guardería y saber que siempre me recibirán con los brazos abiertos. Y que por ellos soy lo que soy hoy.

Me gusta perderme. Encontrar sitios nuevos, gente nueva. Que no conocer. Soy tímido cual flor en invierno tardío.Me gusta Irlanda. Allí viví el mejor mes de mi vida, y conocí a alguien que me ayudó más de lo que ella nunca sabrá. Las escapadas a su ciudad eran mi suero en mis noches de oscuridad.

Me gusta destacar sin querer saber que lo notan. Me gustan mis tenis de los colores de España, mis cascos naranjas, mi carcasa de la Game Boy, mi llavero de Converse, mi portacedés con forma de hamburguesa.

Me gusta mi hermano. Me gusta hacerle rabiar porque adoro hacer las paces con él.

Me gusta haber hecho el curso de fotografía. Se ha abierto un nuevo mundo y no pienso dejarlo pasar.Me gusta la música pop. Y algo de rock. Y de country. Y clásica. Me gusta Álex Ubago y me gusta Bon Jovi. Me gusta Maná y me gusta FloRida.

Me gustan las sonrisas de los demás…

(Continuará…)

06 marzo 2012

Tres


He aprendido a no disfrutar de la vida, a dejar que los buenos momentos pasen, pero nunca permanezcan.

Actualmente, nada en mi vida tiene más de tres años, excepto mi familia.

Tres putos años. Sin nada anterior a lo que aferrarme. Ni amigos, ni compañeros... nada.

Soy experto en romper relaciones. O en culparme al menos, porque sé que las relaciones no se enfrían solamente porque uno deje de hablar...
Unos prosiguen con sus estudios, otros alcanzan sus sueños. Alguna incluso se ha casado, cuando hace tres años decía que casarse era una estupidez.

La vida cambia mucho en tres años, te cambia mucho.
Y yo me he quedado apartado, mirando cómo pasa el tiempo por delante y sin saber qué pasos tengo que dar para avanzar en la vida.


No hay metas, no hay sueños, no hay nada... solo una mirada impávida hacia el vacío.

10 noviembre 2011

Decepciones



Tengo 23 años. Tengo la diplomatura de Magisterio infantil terminada y llevo 3 equipos de baloncesto que me dan la vida.

He tenido la suerte de vivir sin problemas todos estos años. No tengo problemas físicos ni psíquicos, no tengo problemas de dinero (puedo permitirme algún capricho de vez en cuando), y puedo hacer las cosas que me gustan, entre ellas, la fotografía.

Pero toda persona tiene un punto flaco. Algo en lo que falla y nunca sabe arreglar.

El mío son las relaciones.

He tenido muchos "grupos de amigos" a lo largo de mi corta vida.

En Primaria, mis 'amigos' me echaron porque me iba en los recreos con gente de otra clase.

En Bachiller, los cuatro tontos que llevan un grupo consiguieron que medio Bachiller pasara de mí; y aún sigo sin entender el por qué. Afortunadamente, una compañera se dio cuenta rápido y me "acogió" con su grupo. Encajamos y el resto del curso fue viento en popa.

La facultad ha sido el mejor momento. Fui prácticamente el "relaciones públicas". Todo lo que hubiera que organizar, pasaba por mis manos.

Mucha, muchísima gente ha pasado por mi vida. Pero solamente ha habido una que me ha decepcionado de tal forma, que nunca conseguiré perdonar.

Yo.

He estado tantos años pasándolo mal que me he construído muros donde nadie puede pasar.

He hecho que algunos de los que eran mis mejores amigos, dejen de hablarme.

He conseguido encontrar la soledad aún estando rodeado de gente que quiere estar conmigo.

Y me duele. Y cada latido es un pinchazo más en un dolor que no acaba ni tiene fin.

Trato de dejarme la piel en cada persona sin saber, sin valorar la importancia que ellos me dan a mí. Pero es imposible... En el momento que ellos dan un paso atrás, construyo un muro y se acabó.

Extraño a Sergio, a Esteban, a Angulo. Dafne, Alicia, Natalia, Marta, Esther... son sonrisas en mis recuerdos, pero no sé de ellas desde hace meses.

Pero a la persona que recuerdo con más cariño y más me duele haberla tratado así ha sido a mi ángel de la guarda.

Me enseñó los trucos de la vida y me ayudó a pasar por momentos por los que nadie querría pasar.

Me defendía a mis espaldas en Bachiller y me enseñó que la vida no es solo ceder a las presiones, que uno debe ser uno mismo siempre.

Esa persona cumple hoy 23 años. Sé que es feliz. No lo sabe, pero intento informarme de cómo le van las cosas.

Su novia, Maria José, es un enlace directo que tengo con él. Y por ella sé que está bien.

Que viaja y aprueba. Que sigue con sus ilusiones y sus sueños. Que sonríe cuando la ve. Que su línea de meta a la felicidad está muy cerca.

Sé que es difícil no dudar cuando ya te he fallado una vez. Y no será fácil, pero quiero intentarlo.

Leerás esto, lo sé. Entro aquí a diario y esto ha sido lo mejor que tuve contigo. Y seguramente tú pensarás igual. Por eso tengo fe en que lo verás.

Ya no seré lo que fui para ti una vez, pero puedes contar conmigo...

26 julio 2010

Rompiendo las reglas [4]


Amanece nublado y con aires de lluvia.

Carmen se levanta y desayuna en la terraza de su habitación.
Una preciosa vista de toda la ciudad le daba los buenos días y una brisa ligeramente templada hacía del día, pese a las nubes, una mañana agradable.

Cuando terminó, se dio una ducha y se arregló. Tenía una "cita a ciegas" en unos minutos.

- ¡Buenos días señorita! - saludaba Antonio con una amplia sonrisa.

- Más que buenos... intrigantes diría yo.

- ¿Por qué intrigantes, Srta. Keller?

- Ya... ya te contaré luego. ¿A qué hora terminas de trabajar? Me gustaría poder tomar algo esta noche.

- Pues a eso de las 11 de la noche - respondió sorprendido por la invitación.

- Entonces nos veremos luego...

La plaza donde tenía lugar la cita estaba a menos de 5 minutos desde el hotel, así que aprovechó mientras iba de camino para echarle un vistazo a las tiendas de la zona: Cartier, Gucci, Bang&Olufsen...

También vio una tienda que le sacó una pequeña sonrisa, la tienda donde iba con su madre todas las semanas simplemente a mirar qué habían traído nuevo: la 'Disney Store'. Restándole importancia a aquel encuentro, se adentró y echó un vistazo a la tienda. No era la de su ciudad, pero parecía la misma.
Peluches de los cuentos infantiles que ha visto cientos de veces, juguetes, toallas y, sobre todo, su pequeña afición desde que era una niña: las tazas.
Quería comprar una, pero decidió comprarla a la vuelta, no sabía qué o quién le estaba esperando en aquella plaza.

Al salir, prosiguió su camino hacia la plaza. Cuando llegó al lugar, apenas había un par de mesas ocupadas, así que se sentó en una mesa a esperar.

Pasaban los minutos y nadie llegaba. Pidió un Cosmopolitan para acortar la espera.
10 minutos más tarde se acercó a la mesa una chica joven, con vaqueros y una camisa blanca de manga corta. Falsa alarma, solo quería saber qué hora era.

Carmen se cansó de esperar, así que pidió la cuenta, pagó y se fue.

Esta vez quiso volver al hotel por un camino diferente, por una zona menos lujosa. Por las calles, anuncios de conciertos pegados por las paredes [María Villalón, Meridiana53, DJ Krayz...], tiendas llenas de gente joven y callejuelas donde era fácil perderse. Aquello parecía ser el barrio universitario o algo así. Ciertamente, le recordaba al barrio Latino, donde estuvo viviendo unos meses con su padre cuando era niña.

Al pasar junto a uno de los callejones, un tirón hacia atrás cogida por su espalda la pilló por sorpresa y casi la tira al suelo.
A simple vista, una mujer de unos veintilargos, de pelo castaño y mechas pelirrojas, con media melena, falda lápiz y unos zapatos de punta abierta y tacón alto.
Segundos después, tras un incómodo silencio en el que Carmen trataba de reconocer a aquella chica, cayó en la cuenta de quién era.

Cristina Godoy.

- Siento el retraso Carmen. Iba a llegar, pero se me olvidó que tenía que ir a recoger un par de cosas. ¿Sabes quién soy?

- ¡Cómo olvidarte Cristina! Sabes que esos ojos los reconocería en cualquier parte del mundo... ¿Qué ha sido de tu vida? ¿Y por qué me estabas buscando?

- Vamos a buscar algún sitio más tranquilo para hablar. Tengo muchas cosas que contarte...

- ¿Qué te parece si vamos a mi hotel? Estoy en la suite del último piso y la vista desde allí es asombrosa, puedes ver toda la ciudad.

- Vale, perfecto, vamos allí entonces.

Por el camino, Carmen y Cristina fueron recordando aquellos años de juergas estudiantiles y ligues famosos de una sola noche. Llevaban sin verse más de cinco años, pero no tardaron en saber los últimos pasos dentro de sus ajetreadas vidas.

Llegaron al hotel, saludaron a Antonio y subieron al ascensor. Última planta. Piso 16.

Salieron del ascensor y vieron algo en la puerta de la habitación, aunque estaban lejos como para saber qué era.
Anduvieron el largo pasillo que hay hasta llegar a la puerta y, una vez junto a la puerta, sobresaltadas por aquello, se miraron entre ellas.

Había un cuchillo clavado en la puerta. Sostenía una cineraria morada y un mensaje:

'Cuidado por dónde vas. La próxima, no tendrás tanta suerte'.

Felicidades princesita.
Gracias por ser tú, por alegrarme cada mañana.

14 julio 2010

Rompiendo las reglas [3]


Conforme pasan los minutos, la tensión va en aumento.


No llegaba a convertirse en una persecución a toda velocidad, como las que aparecen en las películas, pero era persistente, siempre pegados el uno al otro.

Tras varios intentos de fuga y más de una hora tratando de despistarlo de alguna manera sin encontrar la forma, un amplio grupo de niños que iban de excursión facilitó la huida.


- ¡Putos mocosos! ¡Venga rápido, joder!


Mientras aquel desconocido con el maletín se impacientaba por segundos, el taxi de Carmen se perdía entre las estrechas calles de aquella nueva ciudad...

Una vez más calmado el ambiente, llegaron a su destino.


- Señorita, bienvenida al Four Seasons. ¿Me permite su equipaje? - pronunciaba el botones del hotel tras abrirle la puerta del taxi


- Muchas gracias... - respondió mientras trataba de leer su nombre.


- Antonio, señorita, aunque usted puede llamarme Antonio - bromeó el botones y los dos se rieron.


Carmen era una chica curiosa y le gustaba conocer a las personas, sus nombres, sus anécdotas, sus vidas...

De hecho, antes de llegar a recepción, estuvo charlando un rato con aquel chico.

Pese a esta curiosidad innata, a ella siempre le gustaba escuchar en las conversaciones, no era una mujer muy habladora.


- Bienvenida al Four Seasons señorita. ¿En qué puedo ayudarla?


- Buenas. Quisiera una suite. Es para una estancia temporal, así que no sé exactamente cuántos días estaré.


- No se preocupe. Será atendida perfectamente durante el tiempo que se hospede en nuestro hotel. ¿Me permite alguna identificación?


- Sí claro, un segundo - contesta mientras trata de encontrar su pasaporte en el bolso.


- Carmen Keller. ¿Viene usted desde España?


- Sí, ¿por qué?


- Me han dejado hace unos minutos una carta para usted. Tómela.


Carmen coge el sobre y lo guarda en la maleta. Ya lo abrirá cuando suba a su habitación.


- Habitación 1631. Último piso. Que tenga una buena estancia, señorita Keller.


Toma el ascensor y sube a su habitación. Abre la puerta y se encuentra con una habitación rodeada de lujos: un piano, una chimenea, una pequeña biblioteca...


- Casi como en casa - pensó para sí.


Una vez acomodada y con la maleta guardada, se dispuso a abrir el sobre que le entregaron abajo en recepción. No tenía remitente ni nada que pudiera identificar al que la envió. La carta decía lo siguiente:


"Nos vemos mañana a las 12 en la cafetería que hay junto a la plaza. No faltes. Es importante".


Pensativa y dándole vueltas a la cabeza, Carmen trató de conciliar algo de sueño, puesto que el día había sido demasiado largo y aún le quedaban muchos días por delante...


Gracias. A todos. Me sentí especial por un día.