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16 agosto 2010

Las tardes de Agosto me las paso recordando.


Heroes Del Silencio – Agosto

Sus labios húmedos besaban cada centímetro de la piel de su compañero, recorrían cada tramo con suave deleite, desde los hombros hasta las piernas, dejando un hilo de saliva que soplaba para ver cómo se le erizaba la piel. Mientras, él se retorcía en el sofá y ella le agarraba fuerte de las muñecas para que no se moviera, a duras penas podía resistir la tentación de devorarla viva.

- No te muevas.

- No... Puedo...

-¡Shh...!

Una de sus manos se desprendió de sus muñecas, se las llevó lentamente a la boca, se lamió dos dedos y empezó a acariciar el pecho del muchacho que, paralizado, cerró los ojos de pura intensidad; sus pies, arañando el suelo; sus manos, incomprensiblemente quietas; todo entero él, temblando. De repente, un suave pellizco en un punto débil y...

- ¿Por qué? (...)

Gemía.

- No mires, o pararé.

Ella sonrió mientras él cerraba los ojos lentamente, sumiso, apoyó la cabeza contra el respaldo del sofá. "¡Santo Dios...!", pensó.


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05 julio 2010

Antes de ti




"...Para contarte
que quisiera ser un perro y oliscarte,
vivir como animal, que no se altera,
tumbado al sol, lamiéndose la breva.
Sin la necesidad de preguntarse
si vengativos dioses nos condenarán.
Si 'por Tutatis',
el cielo sobre nuestras cabezas caerá..."




Es muy difícil encontrar alguien con quien dormir cuando uno está solo, sobre todo cuando odia estar solo, pero más difícil es para aquel que lo que odia realmente es estar con alguien, para una persona así encontrar a una compañera con quien dormir, o querer dormir, es algo extravagante, atrevido, inesperado, rojo, frío y caliente, un poco de invierno y un poco de verano, es algo bonito, más o menos.


A mi corazón lo tenía antes al pobre en un horno, envuelto en papel de plata. Era una locura tratarlo como yo lo hacía y encerrarlo donde estaba. "Algún día de estos se me va a escapar", eso pensaba, y ahora, mira por donde, me entero que cuando vas por la calle se te van cayendo trocitos de mi, mientras te lo vas comiendo; y yo a menudo vacío el cajón, pero no hay cajas donde guardar cartas o besos, ni cartas sueltas ni besos sin cajas, no hay nada tuyo entre mis cosas, aún.


Ahora voy a pedir un deseo, para que por pedir no quede, pediré que duermas esta noche conmigo, pero tú eh. Vamos a dormir juntos, pecho con pecho, muy pegados; frente con frente, más pegados; labios con labios, tan pegados... Que cuando tu sueño y el mío, a ritmo del 'tun tun' se coordinen, sean el mismo sueño y cuando nuestros ojos, súper pegados, se abran (y no sé cómo), distingamos en la oscuridad los mismos colores y digamos las mismas palabras, sin decir nada.


Bueno, supongo que o se hace realidad y me quedan dos deseos más, o tú no eres "genial" y me voy a mi cama a seguir soñando solo, soñaré que seguimos hablando, en nuestros mundos de realidad y sueño, con un pie en cada uno. Imaginaré que me dices tu nombre sin oírlo y te pediré por favor que hables, que hables como siempre, sin parar.



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25 junio 2010

¿Dónde estás?


"Vuelve, que te espero donde siempre... Sé que queda un poco suicida pero... No me canso de esperarte. Anoche me acordé de ti cuando se derretía en mi lengua el último cuadradito de chocolate que quedaba en la nevera, y al medio día, cuando me bebí el último sorbo de coca cola antes de terminar de comer. Entre dulce y amargo se debate tu recuerdo, cortito, y no me gusta ni mirar tus fotos porque te echo más de menos y me acabo preguntando ¿dónde estarás que no te veo? Ni te oigo, tampoco. ¡Vaya vida de perros! algunos, cuando piensan en ti, se acordarán de lo que quieran y yo sólo me acuerdo de lo que puedo, porque yo ni... Ni te he visto, pero sé que no es mentira, porque si tú no eres de verdad, no encontraré nada en este mundo que lo sea. Si pudiera, te olvidaba, pero no puedo. Tú me enseñas que se puede querer aquello que no ves. Tú, por tu parte, te habrás preguntado qué hago yo... Pues en realidad nada, no hago nada, sólo estudiar. Está claro que no todos tenemos lo que queremos, es más, casi todos queremos lo que no tenemos, pero tú no eres así. Por eso no somos iguales, tú lees lo que te gusta y yo siempre escribo, escribo lo que no me gusta. Y no es casualidad, ese cosquilleo que retumba desde el corazón hasta el suelo cuando deshojas margaritas 'sí', 'no', 'si'... Ahm, espera espera, se me había olvidado que tú ya no deshojas margaritas por miedo... Miedo a que te digan todas que sí."


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16 junio 2010

Amore, fai presto, io non resisto


Ornella Vanoni – L'Appuntamento


Todos los viernes íbamos juntos a cenar, era una vieja costumbre. Cuando Fran y yo volvíamos a casa íbamos hablando cosas. A menudo, nos gustaba recordar lo que habíamos hecho. Nos encantaba fantasear con aquello.

Pero yo estaba harto de estar parado, nos habíamos quedado aquí con 'todo' y nadie sabía nada. A él le asustaba que yo bromeara con "volver". La cosa era tan perfecta que daba asco, estar... Así, sin huir de nada nunca. La policía no nos buscaba, y yo dudaba que nadie fuera capaz de hacerlo. Después de semanas planeando un trabajito nuevo de un viejo conocido, de los pocos que quedaban. Una noche no aguanté más, y entrando al coche, se lo confesé:

Esto no es para mí.
¿Qué dices? (Se rió).
...
Pero, ¿no te referirás a...? (Su gesto se torció, agachó la cabeza y empezó a gritar) ¡Mierda! No puedes estar hablando en serio.
¿Por qué no?

(Silencio)

Sabía que esto ocurriría. ¿Pero, y ella?
Vendrá con nosotros.
¿Cómo sabes eso? Eres... Pero, ¿cómo puedes? Tuvimos suerte, tú... Tú lo sabes.
Lo sé, Fran. Pero es que...
Cállate ¿Y qué hago yo con...?
Lo que quieras, si quieren venirse con nosotros, no hay problema.
¡Maldición, sí que lo hay! Yo no soy como tú. Tú sólo piensas en ti. Yo no puedo hacer esto.
No te estoy obligando a hacerlo.
No me jodas, ¿quién ha sido?
Eso da igual. ¿Estamos juntos o no?
Lo siento, [después de pensarlo un poco, dijo] no.
De acuerdo, pues entonces le diré que no vamos a hacerlo. Ya está.
¿Y tú? ¿Seguro que no hay problema?
Estamos juntos. No te preocupes, lo entenderá. Aunque parecía muy interesado en conseguir...
No me quiero enterar, yo... Dile que lo sentimos, que no. Es lo mejor, créeme, por favor.
Ya.

Lo dejé en su casa y me fui para la mía, convencido de que tenía razón, pero yo sólo quería llegar a mi despacho y ponerme a leer algo. Antes de coger el ascensor, llamé al viejo y le dije que no íbamos a hacerlo. "No sabes cuánto lo lamento", me contestó y colgó. Justo después, una llamada entrante.

¿Cariño?
Sí, dime.
—¿Has terminado ya?
—Estoy llegando a casa.
—¡Ay...! Vente para la mía mejor.
—No estoy de muy buen humor, mañana por la mañana mejor.
—Si vienes, te espera una sorpresa de las que a ti te gustan. Date prisa, que no quiero esperar más, ¿vale?
—Te he...

Sonó un portazo al otro lado del teléfono, oí cómo el móvil se cayó al suelo. Después, escuché muchos gritos y algunos golpes. Corrí hacia el coche. Me subí en apenas un segundo y mientras aceleraba, como si me fuese la vida, llamé a Fran.

La han cogido a ella.
Mierda...
—Ya sabes lo que tienes que hacer. Coge a los niños y vete.
—Vale. ¿Estarás bien?
—Claro, no me cogerán. [Dije, intentando parecer seguro].
—Nos vemos en una hora detrás de la fuente de la plaza del "Cloe".
—Si no estoy allí, vete. [Le contesté, con tono de advertencia].
—¿Tú dónde vas ahora?

Y colgué. Sabía que lo entendería, que por el bien de los críos escogería la respuesta acertada, y así lo hizo. Llegué a mi destino. Abro la guantera mientras me voy acordando de todo lo que ha pasado esta noche y cojo lo necesario. Subo las escaleras de tres en tres con una pipa en cada mano. La puerta del piso está entreabierta. "Esto es un suicidio", pienso, antes de darle una patada a la puerta.


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14 junio 2010

'Algo'



Brad Mehldau – Resignation


Esta noche la vida me ha sabido hasta... dulce. He soñado que era un artista de masas, y con mi guitarra y un par de rimas conseguía piropos y había 'grupis' por todos lados. En mi sueño había un banco y una mujer sentada, desconocida, de pelo negro, los ojos grandes y una mirada desdeñosa que se perdía en el horizonte del mundo; sé que 'desdén' no es una palabra bonita, fueron apenas dos segundos en los que cruzamos la mirada, y seguramente hubieran sido más de no ser porque no paraba de temblar de la impresión, pero vi un 'algo' que no pude describir, una mezcla de curiosidad, fuego, lejanía... Y no sé decir nada más, y es culpa mía y de este miedo.


Soñé también con la soledad, acompañada de viento, de árboles, de luces de ciudad, de lluvia (sobre todo) y se veía hermosa, esa soledad, porque también soñé con otra clase de compañías que no se morían por mí, y no eran tan bonitas. Y amé esa soledad donde rezar volvía a significar algo y me gustaba dar las gracias solo, sin miedo, pues sabía que se me oía.


He amado esta noche y la amaré para siempre, porque he amado 'algo' que no sé que es, esta noche en mi cama se han metido cielo, mar, flores, ríos y peces.


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05 junio 2010

En qué piensan los hombres



Cuando los hombres estamos solos, que no aburridos, a ratos se nos ocurren diferentes formas de pasarlo bien. Dentro de esa parte del cerebro en la que el hombre abarca todo lo relacionado con divertirse, que es prácticamente la totalidad de su masa gris, están los videojuegos, que vinieron cuando éramos niños y se van... Bueno, para algunos no se nos han ido nunca, son como los amigos. Eso no es cierto, los amigos es verdad que van y vienen aunque en el fondo sabemos que son para siempre, pero no por méritos propios, ¡sino por méritos de ellos! Todos, en algún momento de nuestra vida, hemos dejado de lado a un amigo por pasar más tiempo con la novia, algunos nos hemos equivocado incluso varias veces, y a la larga nunca ha merecido la pena. Menos mal, que somos hombres y (hasta) personas, y erramos, como todos, y entonces, nos perdonamos (y nos entendemos¿?) y volvemos.

(Risas)

Antes de echar por tierra toda la sensibilidad que más de uno y más de una pueda pensar que no tengo, diré que inicié esta grabación echando tierra a los hombres, y que esto sigue siendo más una autocrítica masculina que un reproche machista. Por más que nos cueste a ambos géneros admitirlo, no podemos vivir unos sin las otras y viceversa, así que para hablar de hombres tengo que hacerlo también de las mujeres. Si alguien se molesta... Bah, sigo. Además de la pasión que la mayoría de los hombres tenemos por los videojuegos, también nos gusta leer, escribir... No, ya en serio, nos gusta el fútbol, los coches, el boxeo, las pelis, mirar vídeos de caídas en youtube --aunque eso de las caídas les suele gustar más a ellas, no sé si os ha pasado, pero si algún día vais con vuestra pareja o alguna amiga y tropezáis, antes que preguntarte "¿cómo estás?" va a soltar una carcajada: eso es así--.


Por último, está 'eso' que piensan todas las mujeres que hacemos cuando estamos solos, y lo cierto es que no se equivocan por mucho, pero aún así lo piensan mecánicamente y sin entenderlo, ¡lástima! Para empezar, el hombre y su cerebro atraviesan un espacio unidimensional donde nadie debería salir perjudicado, pero cuando tienes novia, hay mujeres que les gusta ir más allá del límite de lo 'paranormal' y te preguntan "¿tú te acuerdas de mi cuando...?", y tú te preguntas ¿qué le digo? Si le dices que sí, MALO, es "porque no lo satisfago", pensará, pero es que si le dices que no, PEOR, es "porque piensa en otra". Y algo que debería ser súper sencillo y privado pues pasa a ser, ¿quién sabe?, la comidilla de sus amigas y algo complicadísimo, ¿cuál es la respuesta correcta? Porque es que diga la que diga siempre acaba en discusión. En fin, que dicen que uno se apega mejor a lo que bien conoce, y no todos los placeres solitarios son mejores si se comparten. ¡Uy, os dejo!, que la chavala de esta noche se ha cansado de esperar y yo aquí... terminando la "fiesta" solito, con mi placer unidimensional.


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02 junio 2010



Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche esta estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Pablo Neruda.


Si algún día encuentras la cuerda que rompí mientras te cantaba mis canciones, regálamela que la quiero para mi cuarto de soñar bonito. Eso es todo. De vez en cuando tu "no me esperes porque no te espero" y mi "no estoy tan solo" y yo nos quedamos esperándote, abrazados los tres. Y antes de irme a dormir, echo el pestillo, bebo agua, ceno algún yogur, y me dejo en el baño la nariz y el carnet de identidad, y gotas de más: lágrimas, sudor y sangre.


Eres justo lo que no soñé, sin exactitud, claro. Lo que yo soñé era algo más como... ¡yo qué sé! Si lo que quiero es olvidar... ¿Por qué es tan grande el olvido? Si tú y yo no somos ni parecidos y aunque los bancos donde nos sentábamos sigan siendo los mismos, tú y yo, los de antes, ya no somos los mismos.


Quedamos en eso, ¿vale? Tú encuentras la cuerda que rompí mientras te cantaba mis canciones y yo te regalo mi música para que te la pongas. Tumbados en la orilla, la espuma y el agua nos llegarán hasta los dedos de los pies y yo te daré de un tirón todos los besos que te debo. No te olvides de mi y no tires mi pañuelo. De vez en cuando, te asomas desde tu ventana, que paso por tu casa todos los días. Si decides no hacerlo, no me escribas sólo pretextos, que he sido muy feliz contigo a pesar de que yo no era lo que yo quería.


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12 mayo 2010

... no lo que yo haga.



Me llamas a casa a las 11. Me dices que has tirado el móvil, que quieres cambiar de sitio la tele de tu cuarto, que vas a decir adiós a todos tus amigos, que te sientes solo, que me necesitas. Me invitas a salir. Me evitas el tema que nos ocupa, desvías mi atención y culpas a otra persona. No me gusta hablar por hablar pero tú, aún así, lo intentas. Me das las gracias y no las quiero. No quiero cotillear, no es asunto mío, lo mío es lo de ayer. Te callas y yo no me callo. Antes de irme, me preguntas qué voy a hacer. ¿Me estás echando otro problema encima? Te digo algo: a los que no me quieren, que sean felices... Y a los que me quieren, que sepan todo lo que en la vida les concierne. ¿Por qué? Pues porque les deseo lo mismo que quiero para mi.


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09 mayo 2010

Poetas


No tiene miedo a las palabras, sabe que son tristes, amargas, pasionales y melancólicas. En la gardenia de su alma, conserva las más dulces y cariñosas. Sus ojos lo divisan todo, suben y bajan por cataratas de poesías... Y pasa las horas escuchando el eco de esas coloridas aguas.

Nunca se cansa de sobrevolar las montañas, viaja por atajos y siempre se queda para ver al sol diciendo adiós al campo. Su corazón guarda el botón que enciende la luna, en las noches más oscuras, cuando caminar por el sendero es como ir toda la noche de cementerio en cementerio, buscando aparejos para su pijama de "dormir tranquilo".

A menudo le duele el alma, sufre por naturaleza y de sus ojos brotan lágrimas que mojan las hojas de sus libros bohemios, solitarios y tristes, donde desploma las injusticias de sus nuevas marionetas. Ama el amor, taja la censura y el espanto y cuando lo rocía en sus folios, lo hace de la manera más natural y bonita.


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07 mayo 2010



¡Ay...! cuántas veces me habré preguntado, y siempre sin respuesta, si existirán algunos ojos curiosos de leer mis palabras, y si de haberlas leído éstas no les hubieran dicho nada, en el bullicio de tantas letras, pero...

¿Y si no las leyeran?


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04 mayo 2010

Canción triste




"Y el tictac del reloj marca las horas, cuenta hacia atrás"
Enrique Bunbury



Bajo el olivo, el reloj cuenta las horas hacia atrás. Es muy difícil escribir una canción que diga la verdad sobre el pasado, y creo que es imposible hacerlo del futuro. Bajo el olivo, vale la pena escuchar música y arañarse el oído con canciones tristes, leer, llorar, dormir...

Ya ves, y me preguntas extrañada"¿por qué eres tan frío? Te recordaba más humano", y llego a la conclusión de que "antes disimularía mejor" esta misoginia avanzada. Pero el misógino no sólo muestra aversión o desconfianza por las mujeres, sino que deja ostensible su necesidad de ellas por encima de cualquier tipo de interés fútil.

No puedo ser mejor, ni menos cruel, "tápate la cara que mis palabras dejan señales... Y márchate", que no me merezco que no me reconozca ni mi padre, que nadie vea la mano de Dios en lo que hago, que no tengo yo la culpa, que no puedo... Que no soy yo.



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10 abril 2010

Man in hell





Desde niño, en esta vida, he deambulado por desiertos y navegado océanos y no he escudriñado jamás mi redención --por tener tan claro que no la merecía que ni siquiera la quería en la bandeja ni en las manos de aquellos que en virtud tienen la responsabilidad de concederla--. Desiertos donde las únicas flores que existen están en la imaginación, donde lo más valioso del hombre es su recuerdo. Océanos donde las algas se apoderan de barcos que naufragan y los pies se hunden en aguas de discordia. Y creí llevar el tesoro más bonito del mundo en una botella conmigo, pero en mis labios secos y abiertos sentí resbalarse el último buche de agua clara por mis labios, mil colores de alegría y belleza que no calmaban esa sed ni eran capaces de humedecer mi boca, y una gota se escapó y no llegó a tocar el suelo, la olvidé antes de que entrara en contacto con las arenas del tiempo y se perdiera. El olvido es una canción que muerde cruelmente y no conoce el perdón, sólo entiende de agujas de deterioro y sátiros relojes, irónicos.

Siento amargura en cada nervio, en cada músculo, en cada hueso de mi cuerpo. Mis párpados claudican al sueño y es como si muriera. El día que no pueda más, me hartaré de escribir en el mar, y en el más apartado océano mi cuerpo será sal, pan y vino para los peces.

Hoy veo desde mi ventana cómo arde el mar: veo al petróleo romper sus olas contra la orilla de mi casa, que es un puerto lleno de rocas. Y así me convierto en testigo de mi infierno, y el crudo pinta las paredes y mi techo y los recubre con su capa oscura, y me aproxima cada vez más a este infierno del cual estoy tan cerca que pronto, muy pronto, fuego y oxígeno entrarán por mi ventana, prenderán mis estantes de madera, mi alma melancólica de paja se consumirá en la llama y se perderá en su posterior humo de nube negra, y arrasarán con todos mis libros, y tendré que despedir a mis recuerdos, mis tristes y angustiosos pesares: los peores antagonistas de mis mejores relatos.


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01 abril 2010

Miedo


Tengo miedo. La tarde es gris y la tristeza
del cielo se abre como una boca de muerto.
Tiene mi corazón un llanto de princesa
olvidada en el fondo de un palacio desierto.

Tengo miedo -Y me siento tan cansado y pequeño
que reflojo la tarde sin meditar en ella.
(En mi cabeza enferma no ha de caber un sueño
así como en el cielo no ha cabido una estrella.)
(De Pablo Neruda)



- Niños, ¿alguno de vosotros sabría decirme qué es el miedo?

- ... [Nadie supo, nadie habló].

- Por ejemplo, tú [dijo la profesora, mientras me señalaba], intenta describir "el miedo".

Y allí estaba yo, con doce años y sin saber qué contestar. "Esto... Yo creo que 'miedo' es lo que tengo ahora mismo porque no puedo responderle bien, señorita".

- Ja,ja! ¿Hubieras preferido que le preguntara a otro?

- ... [No pude más que asentir con la cabeza].

- No seas cobarde, ni siquiera lo has intentado: "el miedo ha podido contigo", como se suele decir. El miedo es una emoción que va acompañada de un intenso sentimiento (normalmente desagradable) a causa de algún tipo de riesgo o amenaza y se manifiesta tanto en...

Terminó de explicar la profesora lo que el término "miedo" significaba, sus diferentes enfoques, y lo concluyó, si no recuerdo mal, con algunas pinceladas filosóficas, psicológicas e incluso biológicas.

De esa forma, crecí desde aquel día con una formación teórica en lo que respecta al "miedo" bastante completa, pero, como ocurre con muchas cosas en esta vida, es necesario experimentarlo personalmente. Y aunque no estaba muy preocupado, inmaduramente asustadizo, no sabía hasta qué punto la vida iba a cebarse conmigo y con mis peores miedos.

En fin, uno se va haciendo mayor y se acostumbra al miedo, por infinitas cosas, algunas veces más intenso, otras menos, otras insufrible. Sé muy bien que no se puede vivir con miedo, y sin embargo, a diario lo sufro, y no puedo vivir sin él. La vida resulta más complicada sin él que con él, ¿me explico? ¿Qué sería de la vida si no tuviéramos miedo? El amor tiene "ratitos" en los que merece tanto la pena morir de miedo que es algo que uno acaba agradeciendo, o lamentando.

Es interesante que haya gente intentando "vencer sus miedos", otras lo buscan en películas suspensivamente terroríficas, algunos consienten el gore, entiendo esa necesidad de sentir por un momento aquella indefensión tan imprecisa. El miedo a fracasar, el miedo al amor, el miedo a la muerte, el miedo al propio miedo, miedo al agua, miedo a las arañas, miedo de pensar, miedo de esperar, miedo del peligro, miedo de ver, etc.

¡Vaya rollo os he contado! ¿Queréis que os cuente alguna de esas veces en las que me he querido morir del miedo? Tal vez otro día, que hoy no puedo con el miedo sólo de pensarlo.



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23 enero 2010

Ya sabía que eras fugaz.


Se abrió de piernas, y estuve mucho tiempo sin poder dormir, ahora duermo pero no sueño nada. Y cuando estoy despierto, a menudo pienso en aquellas tardes.

- No puedo contigo. (Risas)
- Entonces, ¿qué has venido a hacer aquí? (Se mordió los labios)

De lo mejor que había visto por aquí, y yo quedándome tan atrás... No tenía la culpa, pero ¡qué mal le sentaban mis palabras! Se movía por impulsos. Sentí por dentro un 'algo' que no pude controlar.

- Mira...
- Lo que tú quieras miro, ven.

Me guiñó. Apretó el detonador y salimos volando. En aquella cama no faltó ni un segundo en el que no pensara que podía morirme después de cada cosa que hicimos. No busqué más sentido a mi dolor, después de tantas guerras, era normal --pensé--. Me di cuenta de que no pasaba el tiempo allí, aunque el Sol desapareció y apareció en la ventana (dos veces, creo): estaríamos dando vueltas al mundo.

- (risas)
- (risas)

Hizo reír hasta a los demonios. Pero llegó el momento, la hora en que las palabras se giran y las situaciones, no se sabe cómo, se hacen incómodas, pesadas, difíciles y violentas. Fue aplastante, no nos había dado tiempo a pelear, y allí estábamos los dos, y el corazón... No sé. Cantó bajito tristes las canciones. Lloró y juntó las rodillas.

La miré y agachó la cabeza.

- Aunque sé que te vas inevitablemente, y que nada te agarra a mi...
- ...
- Yo no sabía que... (Miré para otro lado, y luego volví a mirarla a la cara, esta vez a las mejillas) Aunque mis ojos no rompan a llorar como los tuyos y yo no pueda hacer nada de nada... Yo... Por favor, esta tarde no te vayas.

No supe qué había pasado, qué hice mal, o si fue ella. Pero pronto, sentí otra vez en mis labios su calor, y mis dedos ganaban rápidamente a sus botones, y tormentas y truenos llenaban la noche con sus músicas, que gracias a la pasión no hay ruido feo, y los mordiscos con los que antes nos matábamos se convierten en salvajes dentadas de bestias sin control, hasta parece que el mundo está bien... Y es que hay un momento en concreto en que da igual si lo está o no.


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06 enero 2010

06-01-2010


Queridas Majestades,

En vista de que año tras año ignoráis mi petición del único regalo que os he pedido, o sea, el gordo de Navidad, me he propuesto pediros más cosas sin que os arruinéis el bolsillo o vuestra reputación, y creo que es justo que mañana al despertarme lea, como mínimo, vuestro acuse de recibo referente a mis siguientes deseos de regalos.
Desde ya, gracias.

Podríais cambiar ya al que todas las navidades da el discurso de Navidad, que lee regular nada más, y es que la presbicia es muy cruel, y más aún cuando van corriendo los años como corren.

También podríais impedir que los niñatos en los coches escucharan hip hop americano, ponles Rock'n roll, y a los pijos ponles flamenco, que no... Que el flamenco no es de gitanos, ¡que es flamenco! Ponles camarón, ¿vale? (¡olé!). ¡Que nadie se asuste, es sólo que la incultura hay que combatirla!

Otra cosa importante, sí, esto es por evitarme más sufrimiento y discordia mental, que ningún periodista y/o ningún atrevido ignorante diga más que Windows Vista es una mierda, y que Windows XP es "lo mejor" sin tener ni p... idea —perdón—. ¡No los matéis! A esos impostores sólo... Dejadlos que lean y que avancen.

Y simplemente por gusto, desearía que Warhammer tenga las miniaturas más baratas; que mis muñecos de fieltro alberguen todo el amor que en mi corazón no concentro; que mi guitarra no me llore más(ni yo con ella) y que yo la toque como se merece; ¡ah! y que Apple no venda sus artículos tan caros ni tan politizados, ¡que menuda mafia están hechos!

Para terminar, que mis amigos me sigan aguantando, que no me falte el amor, que no me lo dañe el orgullo, que tampoco me falten ustedes y aunque sé que esto no va a poder ser, dejar de ser tan cobarde... Y no aparentar ser tan valiente.


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11 diciembre 2009

Ingravidez




Búscame donde aniden golondrinas,
donde el Señor no juzgue malos o buenos,
y cuando tu beso no sea de despedida,
búscame con cuidao en una iglesia de tu pueblo.


A clavel huele tu mirada, a cementerio,
¡cómo pasa el tiempo, y para nada!
Que en este día me ahoga mi lamento
y este puto viento que me ha dejao este vacío...


Por el Cielo va caminando, en lo alto de una nube,
mi poesía con tu vestido de silencio;
y tu amor, repartido, que todo el mar no cubre,
sobre un barco de papel izó mi lienzo.


Te has propuesto fastidiarme
cuando más a gusto estaba,
en tu recuerdo he de esperarme
a la oportunidad que en esta vida me faltaba.


Y para no ser un absurdo,
viviré a mi manera
la vida, como un loco, en este mundo
hasta que me la arranque esta pena.