
La Navidad no me hace excesiva ilusión.
Me hace feliz sacarles una sonrisa a mis amigos.
No suelo dormir más de 6 horas.
Soy paciente y, a veces, demasiado.
La cocina no se me da tan mal.
Para relajarme, necesito mi música, conducir y jugar a baloncesto.
No soy egoísta, aunque a veces me gustaría pecar de ello.
Tengo la manía de verlo todo de forma positiva.
Canto en todos lados, aunque siempre sin gente delante.
Daría mi vida por dos personas, aunque todo puede cambiar.
He cometido muchos errores en mi vida, aunque en muchos volvería a caer.
Tengo la suerte de estudiar algo que me llena.
Mis buenos amigos los cuento con una mano y sobran dedos.
Ahora sé que las personas no son buenas por naturaleza.
Guardo en mi mochila un abrazo para quien lo necesite.
Al parecer, soy alguien de confianza [O eso dicen...]
Nunca me gustó la violencia.
Soy feliz si hago felices a los demás, no buscando mi propio bien.
La política no está nunca entre mis temas a tratar.
La mejor parte de mi vida la viví fuera de España.
Me he enamorado solo una vez, pero no me atreví a decírselo.
Busco cosas que se que no encontraré.
Mi vida no es interesante, pero tampoco es un desastre.
No tengo vergüenza por equivocarme y pedir perdón, todos nos equivocamos alguna vez.
Mis aventuras más lejanas y entrañables han salido de las páginas de algún libro.
Me ilusiono con rapidez, por intentar ver la vida mejor de lo que es.
Ahora me enfrento a mis problemas y no trato de esconderlos bajo tierra.
Me cuesta confiar en mí, pero poco a poco lo voy consiguiendo.
Mi religión: La bondad.
Afortunadamente, la hipocresía no está entre mis dones.
Aborrezco la insensible sinceridad de los espejos.
Puede derrumbarse mi mundo, pero llevo tatuada una sonrisa eterna.
Suspiro porque un día, las cosas me vayan mejor.
Tengo una familia de la cual muchos estarían orgullosos. Yo, también.
Busco la felicidad desde que abrí los ojos y sé que aún me queda un largo camino.
Las casualidades existen, y el destino existe solo para unos pocos.
No fumo, ni bebo, pero cuando salgo me divierto igual que los demás.
He cometido pocas estupideces, pero estoy seguro de que me quedan muchas más por hacer.
En horas bajas, no encuentro consuelo en nada ni en nadie.
Tengo la capacidad de saber escuchar, aunque no estoy tan seguro de poseerla a todas horas.
He mentido para no hacer daño, y he hecho daño por no querer mentir.
Soy adicto a los niños chicos. Es mi droga hacia la felicidad.
Creo que sé amar, pero espero no aprender nunca a odiar.
Somos humanos y tenemos que arrepentirnos. Las segundas oportunidades son una rendición ocasional que necesitamos.
No existen las amistades a medias. Un amigo lo es...o no lo es.
Hay personas que están lejos que las necesito cerca, y personas a mi lado que me gustaría que desapareciesen del globo.
Lo doy todo por mi gente, no me gusta dejar nada en el tintero.
No soy un ejemplo para nadie, así que no me imiten.
Odio hablar en público, pero escribir me desestresa.
No soy valiente, pero tampoco un cobarde.
Tuve la valentía de abrir mi corazón.
No huiré a las críticas sobre mi persona.