08 julio 2009

Juego vital


Juego a las cartas mi felicidad,
apostándolo a todo o nada.

Me juego una vida llena de vacíos, de personas que no existen, de ilusiones rotas y sueños por cumplir.
Juego a perder, aunque nadie lo sepa.

Anhelo la época en la que solo tenía que aceptar mi vida, y la felicidad llegaba sola.
El tiempo me ha demostrado que no sé elegir y, como venganza, perdí en mi juego y volví a ganar; llevándome como premio una burla del destino que, en vez de guiñarme un ojo, me mostraba otro camino.

Una bandera de barras y estrellas coloreaba el horizonte...

2 comentarios:

Malalua dijo...

Esta comparación del sentido de nuestra vida y el juego es muy acertada.

Me ha gustado mucho, me he visto reflejada en tus palabras.

Un fuerte abrazo.

Celes* dijo...

Simplemente, me encanta.